Suelo pensar y marear la perdiz con muchas cosas, unos lo llaman creatividad otros inquietud, a mi me gusta llamarlo mi pequeña locura. Es por eso por lo que he decidido crear un espacio donde poder dar rienda suelta a esas palabras que se agolpan en mi cabeza. Unas veces esas palabras sonarán a moda, publicidad, actualidad o simplemente a experiencias que he tenido o me gustaría tener. En definitiva, eso será lo que rellene mi pequeño rinconcito enredado.
Este post también va dedicado a una tendencia que ha pisado fuerte en la temporada primavera / verano y que no quiere irse en la próxima otoño / invierno. La silueta peplum ha llegado para quedarse. Tiene su orígen en una prenda que llevaban las mujeres griegas en los años anteriores al 500 a.C.. Me refiero al peplo, una túnica tubular que se ataba a la cintura cayendo la tela sobre las caderas a modo de volante. Más o menos como aparece en estos dibujos.
Durante toda la temporado hemos visto multitud de prendas que siguen las líneas de esta tendencia. La silueta peplum, marca las curvas de la mujer a la vez que disimula las caderas o la tripita (según el tipo de peplo que lleve). En cualquier caso, me parece una prenda de lo más sexy, sobretodo si está acompañada por un escote palabra de honor o corazón.
Las it girls y celebrities no han dudado lo más mínimo a la hora de enfundarse en uno de los vestidos peplum. Varias han sido las que han elegido esta silueta para la alfombra roja (y sin duda ha sido todo un acierto).
Emma Watson / Beyoncé / Scarlett Johansson / Charlize Theron
Es una tendencia que admite cualquier tipo de tejido y print. Así, podemos verla en punto, algodón, cuero, crepé, liso, leopardo, tweed... Ya estamos viendo en los avances de temporada, que va a seguir presente en nuestro armario y lo hará en todas sus variedades: vestidos, camisetas y faldas. A mi como más me gusta es en la versión vestido, lo encuentro superfavorecedor, aunque las faldas combinadas con unas bonitas blusas también quedan de lo más trendy.
Os dejo unos collages con imágenes de las nuevas colecciones que ya podemos encontrar en las tiendas:
ZARA otoño / invierno 2012-2013
H&M / STRADIVARIUS otoño / invierno 2012-2013
Yo me compré un vestido negro con escote corazón en Berskha al volver de Ibiza y lo estrené en Málaga. Es parecido a este de ZARA. Os lo enseñaré próximamente con algunos de los looks que he lucido este verano.
¿Ya tenéis alguna prenda con esta tendencia? Yo os animo, porque de verdad que sienta muy bien y te sientes supersexy!!
¿Quién no ha visto a su padre con
unas zapatillas de casa parecidas a estas? O incluso, las ha llevado en su versión
más infantil… Pues bien, para este otoño/invierno, han adoptado su versión más
chic y han salido a la calle. Abandonan la intimidad de los cálidos hogares de
invierno, para colonizar las calles de nuestras ciudades y ser admiradas, sin
sonrojo, por todos los viandantes.
Si hiciésemos un Twitter en el
que sólo se hablase de moda, uno de los TT del invierno serían las #slippers. A
principios de la temporada primavera/verano, hemos podido ver algunos modelos
en las tiendas. Por ejemplo, estas de Berskha con calaveras (que también
merecerían un TT en los últimos tiempos) o las de animal print (también con un TT merecidísimo que se niega a bandonarnos) de Top Shop. Pero parece, que no va a ser hasta este otoño/invierno cuando invadan los
escaparates.
Podríamos decir que es la
evolución más “seria” de las bailarinas, y me explico… Aunque pueden ser igual
de divertidas que las “francesitas” (en cuanto a estampados y colores), la
forma más recta y la lengüeta rectangular, le dan un toque más formal al
zapato. Las bailarinas son una prenda totalmente democratizada, ya que las usan niñas,
adolescentes y mujeres más adultas. Han adoptado una gran variedad de modelos, tejidos, formas y diseños.
Sin embargo, esta tendencia va más enfocada a una mujer adulta, que busca comodidad y tendencia en su día a día (siempre bajo
mi punto de vista).
Al final, la calle dictará la
pertinencia o no de las slippers. De momento, las grandes firmas no se
han querido quedar atrás y ya están llenando sus tiendas con distintos modelos
de este nuevo calzado.
¿Qué os parecen? ¿Será la prenda del invierno? ¿Quién las
llevará? ¡¡Yo de momento quiero unas a la de ya!!
Un abrazo enredados!!! Y no os
olvidéis de ser FELICES!!!
Hola mis
enredados!!! Sé que no tengo perdón, llevo desde febrero sin escribir nada y
supongo que muchos ya os habréis cansado de esperar a que vuelva. Ya me pasó y
prometí seguir escribiendo y no lo hice... Los que tenéis blog sabéis lo
difícil que es mantener al día tu espacio, pero creo que ahora voy a tener más
tiempo para escribir y voy a intentarlo de nuevo :)
Esta es mi
declaración de intenciones y voy a intentar volver a coger el pulso de la pluma
y escribir reflexiones - espero interesantes - que os inciten a daros una
vuelta por mi pequeño hueco enredado (habéis podido comprobar que yo en mi
misma soy un enredo, por eso el nombre de mi blog me viene que ni al pelo, oye!!)
Hace unos
días las ganas de escribir empezaron a rondarme y "creé" una "canción"
- si se puede llamar así -. Debe ser por el efecto Canción del Verano
que han padecido otros tantos anteriormente. Eh aquí una muestra del muro de
las lamentaciones: Raúl: "hace tiempo que sueño su boca,...";
Queco: " y si llueve, abre tu paraguas, tu sabes que siempre te
llevaste el gato al agua "; las Ketchup: "Aserejé, já, dejé,
dejebe tu de jebere an debuidi di
pi" - más menos- y qué me decís de las Papá Levante: "cuando
me miras me pongo colorada, cuando me miras me pongo colorada, cuando me miras
me pongo coloraaaa a a daaa...". Grandes Jits, con J, del
verano. ¡Ahora, que yo me los aprendí y bailé todos como la primera! Lo
reconozco: Hola soy Ana, y sí, yo también me aprendí la coreografía de Raúl,
el texto endemoniado y su baile fusión de Grease y el “uy uy uy mi gato hace”
de Rosario del aserejé, dejé mi creatividad volar poniendo pasos al “gato al
agua” de Queco, y también me aprendí el baile del “no rompas más” de Coyote Dax
y me venía arriba cada vez que sonaba.
Volviendo a
mi Jit, con J, en realidad, son estrofas con un estribillo, sin musicalidad ni
métrica ninguna, a la que con ayuda de uno de mis más mejores
"amiJos", espero poder ponerle música y así quitar las comillas de
"canción" cuando me refiera a ella. De momento, podría dejar en que
he hecho una cuasi-canción no?... Ya os contaré como va este tema...
Toda esta
inspiración bebe de algunos de los últimos acontecimientos y del estado de desconexión
y libertad en el que se encuentra mi mente. ¡¡Así, sí!! El año pasado no tuve
vacaciones y este año estoy teniendo las que me tocaban, las del año pasado y
las del que viene!! Hice un Road trip a Gandía la Noche de San Juan y fue
genial. Con amigos, fiesta y playa la ecuación siempre sale de categoría! Hace
unos días volví de Ibiza – el moreno ya se me está yendo, snif- Desde hace ya 4
años es visita obligada para mí y os lo recomiendo a todos. Cada vez voy con
amigos distintos y vuelven enamorados de las pitiusas. Este lunes me voy a la
Feria de Málaga. Otro clima y otro tipo de fiesta que también me encanta, con mis
faralaes, el flamenquito y el rebujito fresquito. Y playa mucha playa. Soy un
pececilio aisss… Creo que ahí no va a parar la cosa, pero de momento: HASTA
AQUÍ PUEDO LEER.
Bueno espero
que la espera merezca la pena. Como siempre intento escribir algo desenfadado,
fresco y que os haga esbozar alguna sonrisa, que ya está bien de tanta crisis y
tanta tristeza. ¡¡NUESTRA SONRISA NO ESTÁ EN CRISIS!!
Os dejo con
una foto de Formentera que espero os guste :)
Aún con la resaca de los Premios Goya del pasado domingo, me decido a escribir un post sobre el evento cinematográfico de nuestro país por excelencia. Y lo hago no buscando el refinamiento en mis palabras ni la exactitud en términos “modeísticos”, sino desde mi punto de vista y gusto, ya que realmente me parece que nuestras “majas vestidas” han estado a la altura del pincel del artista aragonés que da nombre al festival, y quiero compartir con vosotros lo que más me ha gustado (a parte de Miguel Ángel Silvestre, lo siento es un amor platónico…)
Sin más preámbulos entro en harina. Lo que más me ha gustado (bueno lo segundo…) son los peinados de cine que llevaban muchas de ellas. He de confesar mi predilección por lo recogidos, los moños bajos enormes son los que más me gustan (los que luce Penélope Cruz me suelen gustar muy mucho), pero los que llevan cardados y flequillos originales también me encantan. En esta edición de los Goya hemos tenido de todo: moños perfectos y trenzados como el de Michel Jenner, sencillos pero resultones como el de Elena Anaya, clásicos como el de Cayetana Guillén Cuervo y atrevidos como el de Pilar López de Ayala. Quizá el que menos me gustó fue el de Inma Cuesta, porque me pareció que se quedó en un “quiero y no puedo”, lo que no quiere decir que ella no estuviese espectacular.
También vimos melenas sueltas como la de Belén Rueda, Salma Hayek, la siempre impecable María Adánez y la “femme fatale” JuanaAcosta, que estaba espectacular (me encantaría peinarme así algún día y con un traje así, por pedir que no quede…)
En cuanto a vestidos, me quedo con el de Goya Toledo de la diseñadora Elie Saab, sin palabras… aunque también me gustó muchísimo el Gucci blanco de Verónica Echegui, el nude de Dior de María Valverde y la puesta de largo de Clara Lago de Zuhair Murad.
Si me permitís sólo una pequeña y humilde crítica: el vestido de Alba García no le favorecía mucho. Demasiado ceñido marcaba mucho el pecho y no hacía justicia a sus curvas.
Esta ha sido mi selección de mis "must have" de la “red carpet” (por meter términos propios de la crónica de moda jaja)
Pero quería terminar este post con una imagen de la vuelta de Silvia Abascal. Después de sufrir un ictus hace diez meses, reapareció brillante y preciosa. Sin duda, momento emotivo de la gala, cuando aparece del brazo de Miguel Ángel Silvestre y los sentimientos se apoderan de su voz y afloran en sus ojos. Desde aquí, mi pequeño homenaje a una luchadora, que ha podido superar esta enfermedad que afecta a tantas otras personas anónimas.
Otro año más llega el día de San Valentín, el Día de los Enamorados por antonomasia, pero ¿conocéis el origen de esta fiesta?
Aunque hay diversas teorías, parece que fue en Roma, en el siglo III, cuando un sacerdote llamado Valentín se hizo popular al casar parejas bajo el ritual cristiano, contradiciendo al Imperio romano que lo prohibía, ya que decía que los hombres que estaban ligados sentimentalmente a sus mujeres y a sus familias, rendían menos en el campo de batalla.
El sacerdote intentó promulgar los valores cristianos en el Imperio, pero finalmente el emperador Claudio II ordenó que le procesaran. Asterius, el lugarteniente encargado de condenar al religioso, le pidió que le diera clases a su hija Julia, de la que Valentín acabó locamente enamorado. Un día antes de su ejecución, un 14 de febrero, le dejó una nota a la joven, en la que le declaraba su amor eterno firmando: “de tu Valentín”. De aquí viene toda la tradición de celebrar ese día la fiesta de los enamorados y de las cartas de amor.
Todas las grandes historias de amor tienen siempre un tinte dramático, sino fijaos en Romeo y Julieta. El dolor y el amor siempre han estado muy unidos: “Quien bien te quiere, te hará llorar” o expresiones como “morir de amor”, forman parte del refranero sentimental. Yo creo, que incluso encontramos cierto placer en sufrir un poco por amor, por aquello de que cuando se consigue algo que parecía imposible, te satisface de manera exponencial. ¿No sería todo mucho mejor si cada uno encontrase a su media naranja sin perder tantas lágrimas en el camino? Como decía Platón, las mitades tienden a reunirse por el influjo de una fuerza imperiosa, y cuando se encuentran, ya no desean separarse el uno de otro. ¡Qué difícil es encontrar ese alma gemela! Esa persona que nos completa y con la que no existen preguntas como: "¿por qué la amo?"
Todo es tan idílico y bucólico a la vez…
Como todo festejo que se precie, los centros comerciales han creado todo un mundo de consumismo y merchandising adecuado a las “necesidades” de los enamorados. Lo que antes se saciaba con unas letras inspiradas por el amor, hoy necesita del objeto material o de la experiencia, que supla esa carencia de sentir con algo tangible, el amor de una persona hacia otra. Así, nos encontramos con anillos, bolsos ediciones especiales de San Valentín, noches de hoteles, viajes, lencería… Aunque lo más triste de esto, es la tendencia actual que equipara “la cantidad de amor” al valor material o a la ostentosidad del “detalle”.
Cada uno es libre de celebrar y de demostrar el amor que siente hacia su pareja de la forma que crea más conveniente, pero no dejemos llevarnos por el hechizo de lo tangible y seamos capaces de ver con el corazón. Cerrad los ojos cerca de la persona que amáis y si podéis sentir amor y cuando abráis los ojos podéis ver vuestro reflejo en las pupilas de la otra persona, no habrá un regalo capaz de provocar esa sensación tan... tan indescriptible...
Hoy os voy a dejar con un pequeño regalo que puede ser muy placentero en vuestros momentos de amor. Es algo que hará que disfrutéis un poco más de vuestros encuentros íntimos... No es algo caro ni voluptuoso, y puede ser el complemento perfecto para celebrar vuestro día. Es el pack especial de San Valentín que CONTROL ha creado con geles y dados para dar rienda suelta a vuestra imaginación y disfrutéis en pareja jugando con el amor. Puestos a consumir, ¡¡consumamos para divertirnos!!
Esta es la pregunta que puede que alguno de los enredados os hayáis hecho al ver que no actualizo el blog desde diciembre. Bueno… ¡Aquí estoy!
Lo cierto, es que he tenido mis propios enredos y no me han dejado tiempo para juntar unas letras para aquellos que pasáis por aquí a verme. Las fiestas de navidad, la compra de regalos, trabajo, estudio y el baile, han ocupado mis minutos, mis horas y mis días… He de confesar que he tenido varios temas sobre los que escribir, pero que quizás, este no era el sitio más adecuado para hacerlo, por lo que he ido retrasando la vuelta al mundo blogger. Dejando las excusas a un lado, he vuelto con las pilas cargadas y con muchos enredos por compartir, que ya tengo en la cabeza.
El mes de enero ha pasado volando y sin darnos cuenta nos hemos topado con el mes más corto del calendario, aunque este año, contamos con un día más de este mágico febrero. Ya ha pasado la cuesta de enero, las rebajas, las fiestas navideñas, sus adornos y las vacaciones (para los que las han tenido). Volvemos a la realidad, a la cruda realidad… atrás quedaron la alegría, las carcajadas, las luces, los colores y la ilusión. Puede que incluso, algunos hayan roto ya todas las promesas que año tras año escriben en una lista, mientras se auto convencen de que este año sí… Pero en realidad, aunque las bombillas se hayan apagado y la embriaguez navideña que cubría la dura situación haya desaparecido, no tenemos porque venirnos abajo. Los medios de comunicación no hacen más que mostrarnos el panorama más duro. De repente, la esperanza y las buenas voluntades que predicaban hace unas semanas, ya no tienen cabida en sus páginas ni en sus espacios. Pero no dejemos que el pesimismo invada nuestro corazón. Tenemos que seguir luchando y no quedarnos postrados en un silla desde la que no se ve el futuro, pensando que el pasado fue mejor.
Este año es bisiesto, es un año especial y en vez de auto convencernos de absurdos propósitos que llenan hojas que acaban en la papelera, convenzámonos de que todo va a ir bien y disfrutemos de lo que tenemos.
Como siempre, empiezo a escribir y dejo que mis sentimientos dicten las palabras a mis dedos pulsadores de teclas. Quizá no venga muy al caso el tema de la dureza del momento que nos está tocando vivir (aunque yo creo que sí), pero puede que también alguien que pase por aquí lea estas líneas y le reconforten o sirvan de aliento.
Espero que podáis perdonar mi ausencia y os pueda enredar de nuevo!! ¡¡Prometo volver muy pronto con cosas que os entretengan y os hagan pasar un buen rato!!
Decir que las marcas realizan spots navideños con los que nos bombardean hasta la saciedad, desde mediados de diciembre hasta pasados “los Reyes”, es una obviedad. La mayoría de estos anuncios son de perfumes (si no me creéis haced la prueba, mirad en prime time, cuantos anuncios de perfumes podéis encontrar), y todos son muy parecidos. Con realizaciones impecables y el bandas sonoras envolventes, consiguen crear un aura de misticismo y aspiración, que otros productos no podrían conseguir. Hay muchos que mantienen sus músicas, sólo cambian los protagonistas o las situaciones (Trésor de Lancôme, Amor Amor de Cacharel…) A mi, me fascinan los anuncios de fragancias, ¡casi tanto como el propio perfume!, me atraen muchísimo, son capaces de que deje de hacer zapping o me pare delante de la televisión en cuanto oigo la música.
Pero obsesiones enfermizas a parte, el resto de marcas también aprovechan estas fiestas para lanzar sus felicitaciones en forma de spot. Quien no recuerda los típicos anuncios de turrones como el “El Almendro” (el de: vuelve a casa vuelve, por Navidad…) o “Suchard” (En estas Navidades, turrón de chocolate, en estas Navidades, turrón de Suchard), del anuncio de la fenecida Airtel con su “Hola soy Edu, Feliz Navidad” (cuántas veces habremos hecho esta gracieta…) y qué decir del anuncio de las muñecas de “Famosa se dirigen al portal…”, aquel spot en blanco y negro, que forma parte del imaginario colectivo de tantas generaciones.
Sin duda, la publicidad navideña refleja escenas típicas y entrañables, que siempre han estado vinculadas a las emociones y los sentimientos. Deja de lado las promociones y los mensajes más comerciales (que llegarán justo el día después de “Reyes”), para desde el lado más humano de la empresa, crear mensajes más corporativos, pero mostrando la afinidad de la corporación con el consumidor, lo que en el sector se llama “hacer marca”.
Desde hace unos años, esta forma de entender la publicidad navideña, ha traspasado la estacionalidad y se ha implantado en los insights de la profesión, convirtiéndose en el leit motiv del sector. El “engagement”, la forma de conectar con el consumidor, cada vez sigue más la tendencia de lo emocional, de ir a buscarle a través de los sentimientos, intentando crear lazos afectivos entre marca y cliente. Precisamente, por practicar durante todo el año este tipo de publicidad, cuando llega la Navidad, agencias y empresas, tienen que dar un paso más. Conmover y formar parte de un recuerdo, es el mayor logro para una marca, por eso, cada vez son más, las empresas que trabajan la parte del marketing experiencial (field marketing). La Navidad es susceptible por sí misma, de generar recuerdos, por tanto, el escenario ya lo tenemos, ahora lo que hace falta es llenar un momento de contenidos capaces de crear un nexo entre esa experiencia y el público. Si eso sale bien, será el mejor spot que una empresa pueda hacer.
Spanair, este año ha creado la acción “Un encuentro inesperado”, que de la mano de la agencia Shackleton, continúa con el concepto que ya empezó en el 2010 (“Un equipaje inesperado”), cuando los pasajeros de uno de los vuelos realizados en Nochebuena, encontraron en las cintas de las maletas unos paquetes de regalo. Este es uno de los mejores ejemplos de publicidad emocional y experiencial, que podemos encontrar actualmente, por varios motivos: 1) Aprovecha las circustancias: Es Nochebuena, y estas personas no están ahora mismo con sus familias, muchas viajan con destino a sus casas, pero otras no. Es una fecha en la que los sentimientos están a flor de piel. 2) Da contenido: es un pequeño gesto, pero del que se pueden extraer muchas conclusiones, como atención, preocupación y cuidado de sus clientes, valores que hoy en esta era de la globalización, están en alza. 3) Bajo el prisma más comercial, es una acción que genera viralidad, se comparte muchas veces en la web, llegando incluso a los medios de comunicación, obteniendo visibilidad en espacios dónde no podría tenerla, o le hubiese costado “un ojo de la cara conseguirla”. En definitiva, si se hace bien es un “negocio redondo” desde las dos vertientes: desde la del consumidor y desde la de la empresa.
No quería dejar pasar la oportunidad de poneros un spot y una acción que también conectan muy bien con el consumidor.
El primero, es la última entrega de “Campofrío”. En este caso, la circunstancia que aprovecha es la grave situación económica actual, para hacer un guió al optimismo y a la risa, que es de lo poco que no está en crisis.
Y para terminar, os dejo con el increíble videomapping – felicitación sobre el Palacio de Cibeles de Madrid, “Las Tres Estrellas de la Navidad”, dónde se proyectó la historia de un robot en una fábrica de juguetes.
Por cosas como estás, merece la pena trabajar en publicidad y en comunicación. No hay mayor recompensa que sentir que has aportado un granito de arena a la felicidad o a la sonrisa de las personas, creando escenarios y situaciones que dejen de lado (aunque sea por un momento) los problemas del día a día.